Una pandemia en tiemplo de globalización

Una pandemia en tiemplo de globalización

 Daris Javier Cuevas

Hace exactamente un año, a finales del año 2019 en la ciudad de Wuhan, China, que esta se convirtió en el epicentro donde germinó y se propagó el virus más mortífero que ha conocido la historia de la humanidad registra y que se conoce como el Covid-19, el cual ha contagiado y cobrado la vida de cientos de millones de seres humanos.

A escala planetaria, la pandemia ha sido larga y tenebrosa desde que este disparó la alarma sanitaria mundial, de lo que se ha derivado la crisis económica global más desastrosas en los últimos 100 años.

El Covid-19 se propagó con una rapidez insólita, de tal magnitud que ha obligado a varios países a cerrar sus fronteras, dado los efectos significativos que este ha tenido sobre las personas y sobre la economía. Se trata de que el desarrollo de este virus por el mundo, y sus progresivos efectos sobre la economía, ha generado una gran incertidumbre en todos los mercados, evidenciado la fragilidad del sistema de salud y la economía global.

Es en ese contexto que la propagación del Covid-19 se ha  traducido en una destrucción del crecimiento económico global en todo el 2020, siendo los más perjudicados la industria, el turismo, el comercio y las aerolíneas. Pero es que las circunstancias en las que se ha desarrollado y propagado el Covid19, a escala global, ha obligado a utilizar los instrumentos de política económica cuya efectividad aún no ha generado la confianza suficiente, por lo cambiante y vulnerable en que se ha tornado la economía.

A la luz de la razón, la implementación de políticas macroeconómicas no halogrado los resultados esperados en el corto plazo, al tiempo que las medidas sanitarias tampoco han podido mitigar de manera significativa las secuelas del Covid-19 y los efectos que han incidido en la contracción del crecimiento del PIB global.

Es innegable los esfuerzos de los bancos centrales del mundo en promover una drástica reducción en las tasas de interés, con el objetivo de abaratar el dinero y facilitar el crédito para alentar el consumo e impulsar la economía, pero el daño ha sido tan grande, que la economía aparenta perder sus signos vitales.

El Covid-19 le está asestando una estocada mortal a la economía mundial cuyo mensaje es que la conservación de la sociedad no puede depender de acciones individuales, sino que la solución al problema sanitario debe de tener una respuesta global. Pues la voluntad individual a penas lo que procura es publicitar intenciones cortoplacistas  que  no logra  enfrentar esta primera gran pandemia del siglo XXI ante una  recesión global en desarrollo.

A escala global, se asiste a una situación mundial sin precedentes ya que el Covid-19 ha estremecido los diferentes sistemas de salud, las economías, así como las relaciones humanas, de tal magnitud que se está ante una situación de riesgos globales, pues la pandemia que afecta a la humanidad nunca fue prevista por el liderazgo global.

Lo que está ocurriendo en el mundo obliga a repensar la derivación de estos riesgos silentes, pues se trata de una pandemia que ha impactado primero el sector salud, pero luego con repercusiones en la actividad económica y los diferentes sectores; en particular, el sector laboral.

Tal apreciación interpretada escenario optimista, suponeque, con el inicio del año 2021, la pandemia podría tener el principio de un final con la aceptación de las vacunas en su fase de aplicación, que ha iniciado al término del presente 2020. Sin embargo, el crecimiento económico global y la recuperación de la actividad económica continúanen números negativos.

La situación del empleo a nivel global continúa siendo lo mayor preocupación ya que el impacto en el mercado laboral ha sido brutal y extremadamente inmanejable.

Por un lado, se trata de que muchas personas desconocían la modalidad del teletrabajo, que se ha impuesto por la modalidad del aislamiento social, provocando que la transición, mientras que, por otro lado, la curva de aprendizaje continúa siendo una tarea por completar en la mayoría de las economías en emergentes, ya que la propia informalidad genera dificultades para que los gobiernos en cada país puedan implementar acciones para focalizar políticas públicas en este sector, significando todo esto que el Covid-19 ha magnificado las huellas de la desigualdad y expandido los niveles de endeudamiento más allá de los limites prudenciales.

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