Una veterana de la Gran Guerra Patria se queda sin hogar en Mariúpol y denuncia un renacer del nazismo en Ucrania

Una veterana de la Gran Guerra Patria se queda sin hogar en Mariúpol y denuncia un renacer del nazismo en Ucrania

Lidia recuerda las muchas situaciones de peligro que vivió durante la Gran Guerra Patria, pero para ella lo que presenció en Mariúpol fue aún más siniestro.

En la víspera del Día de la Victoria del pueblo soviético en la Gran Guerra Patria de 1941-1945, que tradicionalmente se celebra cada 9 de mayo, el equipo de RT visitó a Lidia, una veterana de ese conflicto bélico que se quedó sin casa a causa de los intensos combates que se libraron en Mariúpol. 

La mujer, de 94 años, tuvo que pasar mucho tiempo en un refugio después de quedarse sin hogar, pero finalmente fue acogida por una antigua vecina. 

Lidia señaló que para ella el momento más terrible fue cuando el impacto de un misil destruyó la entrada en la escalera de su edificio.

«Pensé que estaba inmovilizada, no respiraba, pensé si aún estaba viva o no, ese momento fue el más aterrador, aunque hubo tantos, tantos…», confesó. 

El equipo de RT ayudó a la veterana a sacar los documentos y artículos de valor de lo que fue su hogar, ahora totalmente destruido y a punto de derrumbarse. 

La única vía para acceder al apartamento de Lidia fue a través del balcón en la primera planta. Entre las pertenencias recuperadas se encontraban sus medallas y condecoraciones, incluida la medalla conmemorativa con motivo del 65.º aniversario de la victoria en la Gran Guerra Patria.

La anciana subrayó que para ella el 9 de mayo «es la fiesta de todas las fiestas, mi fiesta, es una felicidad inmensa por esta gran victoria».

«Es una alegría enorme, las palabras no pueden expresar lo que siento», reveló, tras explicar que ella era demasiado joven para ir al frente, pero que ayudó al Ejército trabajando en el abastecimiento de provisiones.

Indignada por el nazismo que reina en Ucrania

Como persona que conoció el horror causado por los nazis, Lidia se siente ahora indignada por el hecho de que en cierto momento las autoridades de Mariúpol no hicieran nada para evitar que las semillas del nazismo empezaran a germinar.

«¿Cómo pudieron las autoridades de la ciudad permitir a esa gente del [batallón] Azov? ¿Acaso no entendían qué tipo de personas son? Los odio con todo mi corazón por todo lo que han hecho», aseguró. 

Uno de sus vecinos, Yuri, apoya sus palabras. 

«Pensé que el fascismo había desaparecido por completo. Pero pasaron los años y resulta que renace en la propia Ucrania, en el oeste del país», agregando que, para él, los miembros del batallón Azov «no son personas».

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