Vacuna contra la rubéola: todo lo que debes saber

Vacuna contra la rubéola: todo lo que debes saber

La rubéola es una patología de origen vírico que cursa de forma leve en adultos y niños. Aún así, es necesario vacunarse contra ella, pues por desgracia, los fetos de las mujeres embarazadas corren grave peligro si se infectan.

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La vacuna contra la rubéola existe en el mercado para su compra y colocación, así como también forma parte de los calendarios oficiales de varios países para administración gratuita. La importancia de la misma está fuera de discusión y por ello es clave en los abordajes de salud pública.

La rubéola es una enfermedad infecciosa causada por el virus de la rubéola, un agente patógeno perteneciente a la familia Matonaviridae. Debido a su importancia epidemiológica, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que más de 250 millones de personas están vacunadas contra esta patología solo en América.

A pesar de que se trata de una infección que suele cursar de forma leve en niños y adultos, durante el embarazo llega a suponer un riesgo considerable de aborto espontáneo y muerte del feto. Por ello, aquí te contamos qué es la vacuna contra la rubéola y cuándo es necesaria su aplicación.¿Qué es la rubéola?

Como ya hemos dicho con anterioridad, la rubéola es una enfermedad infecciosa de origen vírico. Diversos estudios nos muestran datos que ponen en evidencia la importancia clínica de la enfermedad. Algunos de ellos son los siguientes:

  • En la epidemia entre 1964 y 1965, más de 20 000 niños nacieron con defectos congénitos debido a la rubéola en Estados Unidos.
  • En este mismo intervalo se produjeron más de 10 000 abortos en madres infectadas.
  • Por ello, la OMS considera a esta enfermedad la primera causa de defectos congénitos infantiles prevenible mediante vacunación.

Según la Clínica Mayo, los signos y síntomas de la rubéola son difíciles de diagnosticar debido a su levedad. El paciente puede experimentar fiebre baja, erupciones cutáneas, náuseas y conjuntivitis leve, si bien algunos infectados ni siquiera desarrollan signos.

El contagio entre adultos e infantes es mediante el contacto directo con las mucosas o esputos del individuo infectado. Por otro lado, de madre a hijo se transmite de forma transplacentaria —a través del torrente sanguíneo—.

Rubéola en niños.
Para los niños, la rubéola puede ser leve, pero en las embarazadas es grave.
¿Qué vacunas existen para hacer frente a esta enfermedad?

Tal y como nos indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la vacuna de la rubéola se suele administrar como parte de una vacuna combinada denominada MMR. Esta forma triple vírica (MMR o SRP) es un cóctel de tres componentes virales atenuados.

De esta manera, se permite al sistema inmune prepararse y actuar de forma efectiva contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Se soluciona con una aplicación combinada lo que resultaría en múltiples inyecciones.

Por otra parte, también existen vacunas monovalentes, es decir, únicas para la patología. Sea como fuere, se trata de una inmunización sin efectos adversos graves, con una eficacia del 95 % tras la dosis única.

La organización HealthyChildren nos indica que la vacuna contra la rubéola debe aplicarse durante la infancia. Para el máximo grado de inmunidad posible, es necesario distribuir su dosis en dos eventos. Estos son los siguientes:

  1. Primera dosis: de los 12 a 15 meses de edad.
  2. Segunda dosis: de los cuatro a los seis años de edad.

Este es el escenario ideal, pero en países donde la estructura sanitaria es deficiente se suele hacer un esfuerzo primario para vacunar a todas las personas menores de 40 años. En caso de que esto no se pueda, se debe priorizar a mujeres en edad fértil.

Según archivos de la OMS, al menos el 80 % de la población debe ser inmune a la rubéola para que se puedan proteger de forma indirecta aquellas personas que no pueden vacunarse. Esto genera un grupo no susceptible elevado.

¿Quién no debe aplicarse la vacuna contra la rubéola?

En primer lugar, es esencial recalcar que la vacunación es una obligación ciudadana por parte de cualquier individuo sano. No se trata de una elección, sino de una responsabilidad.

Por desgracia, existen ciertos sectores poblacionales que no pueden vacunarse contra la rubéola. Fuentes ya citadas con anterioridad recogen las siguientes excepciones:

  • Se debe evitar el uso de la vacuna en personas que tengan historial de reacciones alérgicas graves a la MMR.
  • Las mujeres embarazadas no pueden recibir la vacuna con la rubéola. Esta será administrada después de que la madre dé a luz.
  • Las personas con un sistema inmune debilitado, ya sea por infecciones como el VIH o por tratamientos como la quimioterapia, deben evitar este tipo de vacunaciones.

Existen otras excepciones, pero varían según cada caso y suelen ser de naturaleza transitoria. A menos que un profesional médico indique lo contrario, vacunarse contra cualquier enfermedad es siempre la mejor opción.

Espalda de mujer adulta con rubéola.
Las lesiones de la rubéola en los adultos no suelen ser tan notorias y se localizan en la piel.

Posibles efectos secundarios

Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), los efectos adversos son poco frecuentes y leves. Puede aparecer fiebre leve o sarampión entre 5 y 15 días después de la vacunación, si bien este cuadro clínico se soluciona por sí solo.

También suceden en el paciente trastornos en la coagulación o algún episodio de hinchazón. Si bien son efectos secundarios muy extraños.

Vacuna contra la rubéola para proteger a las embarazadas

Como hemos podido ver, la aplicación de la vacuna MMR es esencial siempre que la salud del infante o la persona adulta lo permita. Gracias a ella, la incidencia de enfermedades como el sarampión ha bajado al 1 % en aquellas sociedades donde la vacuna se administra de forma general.

A pesar de que la rubéola sea una infección que cursa de forma leve en niños y adultos, los fetos de las mujeres embarazadas corren grave peligro si se ven expuestos al patógeno. Por lo tanto, es una obligación ciudadana que todos juntos evitemos su expansión.

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