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Merz señala la única vía para que Alemania se mantenga firme ante EE.UU. y China
La «desastrosa» situación presupuestaria en Alemania
Previamente, la ministra de Trabajo de Alemania, Barbel Bas, calificó la situación presupuestaria que enfrenta el país como catastrófica y destacó la pérdida del liderazgo tecnológico de Berlín.
«Nos enfrentamos a una situación presupuestaria desastrosa», afirmó Bas.
«Nos enfrentamos a guerras que repercuten en nuestra economía y ya no ostentamos el liderazgo tecnológico en muchos sectores, pues China y otros países nos han adelantado.
Ahí es donde debemos centrar nuestros esfuerzos», añadió.
Al comentar la cifra de desempleados en el país, que ya supera la barrera de los tres millones, Bas admitió que «las grandes empresas —especialmente en los sectores automotriz, químico y siderúrgico—» están recortando puestos de trabajo «en un proceso que se extiende a lo largo de varios años».
Industria automotriz en caída libre
El sector automovilístico en Alemania, uno de los principales del país, ha sido uno de los más afectados en los últimos años, registrando mínimos históricos.
Al cierre del primer semestre de 2026, el sector contaba con 42.300 trabajadores menos que un año antes, lo que representa una caída del 5,8 %, la mayor caída entre los principales sectores industriales.
El ámbito automotriz cuenta actualmente con 691.500 trabajadores, el nivel mínimo desde 2005.
Algunos de los factores que más han influido en el deterioro del panorama para los fabricantes han sido la competencia de fabricantes chinos, el auge de la demanda de vehículos eléctricos y el rechazo de Berlín a la energía rusa.
El precio de decir adiós a la energía rusa barata
Tras su boicot a los tradicionales flujos energéticos procedentes de Rusia, Alemania ha incrementado su dependencia de alternativas más costosas, entre ellas el gas natural licuado importado desde Estados Unidos.
La fabricación de automóviles requiere enormes cantidades de energía, especialmente para producir acero, aluminio, productos químicos y baterías.
Como consecuencia, el encarecimiento energético ha repercutido sobre toda la cadena de suministro, elevando el coste final de los vehículos y reduciendo los márgenes de beneficio de los fabricantes.
Esta tendencia afecta a muchas marcas de automóviles conocidas, entre ellas BMW, Porsche, Volkswagen, entre otras
. Debido al aumento de la competencia y a la caída de los beneficios, se ven obligadas a llevar a cabo amplios recortes de plantilla.

