Venezuela y EE.UU. meten desde los micrófonos más tensión a su rota relación

Venezuela y EE.UU. meten desde los micrófonos más tensión a su rota relación

CARACAS.- Venezuela y Estados Unidos recurrieron este miércoles a los micrófonos para meter más tensión a la ya rota relación entre ambas naciones, con los ecos de dos fallidos ataques marítimos como trasfondo al cruce de declaraciones.

La nueva jornada de desencuentros arrancó esta mañana cuando el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, afirmó que usará “todas las herramientas” disponibles para repatriar a dos connacionales detenidos en Venezuela por su implicación en los frustrados ataques marítimos del domingo y el lunes.

“Si el régimen de (Nicolás) Maduro decide retenerlos, usaremos todas las herramientas a nuestra disposición para traerlos de vuelta”, atizó Pompeo durante una rueda de prensa.

“Estamos empezando a ver el proceso y a averiguar si, de hecho, son estadounidenses y a partir de ahí veremos qué camino seguir”, añadió.

DERROCAR A MADURO

El Gobierno de Nicolás Maduro informó que los estadounidenses Airan Berry y Luke Denman fueron detenidos hace dos días cuando intentaron ingresar al país a través de las costas del céntrico estado de Aragua, a dos horas de Caracas.

Según el primer reporte, los estadounidenses eran parte de una fuerza mercenaria que quería derrocar el Gobierno venezolano.

Pero hoy Maduro difundió durante una rueda de prensa telemática un video en el que se escucha a un hombre, que señala ser Luke Denman, decir que tenía órdenes de tomar la principal terminal aérea de Venezuela y garantizar el traslado de Maduro a Estados Unidos.

“Debía asegurarme de tomar el control del aeropuerto para que pudiéramos hacer un traslado seguro de Maduro hasta el avión”, dijo el estadounidense que, aseguró, ingresó a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en 2006 y se especializó en infiltración y trabajos tácticos, si bien ya no es militar en activo.

LIGADOS A CONTRATISTA MILITAR

El estadounidense agregó que su participación en el plan consistía en establecer una “propia seguridad”, comunicarse con las torres del aeropuerto que sirve a Caracas y “hacer entrar los aviones”.

“Uno (de esos aviones) era para tomar a Maduro y llevarlo hasta Estados Unidos”, sostuvo durante un cuestionario de 30 preguntas.

Denman también dijo que trabajó junto a Jordan Goudreau, representante de la contratista militar Silvercorp, una firma que de acuerdo al Gobierno de Venezuela negoció un contrato con el líder opositor Juan Guaidó para adelantar acciones que condujeran al derrocamiento de Maduro.

A la pregunta de quién comanda a Goudreau, Denman contestó: “El presidente Donald Trump”.

“POR ÓRDENES DE TRUMP”

Esta última afirmación le valió a Maduro para reiterar sus acusaciones contra la Administración de Trump, a la que señala de orquestar los ataques frustrados.

“Van surgiendo cada vez más pruebas”, dijo Maduro durante su rueda de prensa. “Esta es la verdad: una incursión armada, preparada por grupos mercenarios, por la empresa Silvercorp, por órdenes de Donald Trump”, prosiguió.

Pero antes, Pompeo había señalado que Estados Unidos no estaba relacionado con los ataque fallidos.

“No hubo una implicación directa de Estados Unidos en esta operación, si hubiéramos estado implicados habría sido diferente”, manifestó con sorna y entre risas.

UNA RELACIÓN MALTRECHA

Venezuela y Estados Unidos fueron cercanos aliados políticos y comerciales por años, pero la estrecha relación giró 180 grados con el arribo al poder del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013), que se acercó más a naciones como Rusia y China.

Esta política exterior se mantuvo con el sucesor de Chávez, Nicolás Maduro, a quien medio centenar de países, con Estados Unidos a la cabeza, no reconocen como presidente legítimo de Venezuela.

Esta cincuentena de naciones reconocen en el cargo de presidente interino de Venezuela, desde enero de 2019, a Juan Guaidó -también jefe del Parlamento-, un hecho que terminó de poner en el congelador la relación entre Estados Unidos y el país suramericano.

Y es que a partir de allí, el país norteamericano profundizó su política de sanciones contra Venezuela y, recientemente, acusó a Maduro y a una decena de sus más cercanos colaboradores de estar presuntamente involucrados en el narcotráfico, llegando incluso a ofrecer 15 millones de dólares por información que conduzca a la captura del líder chavista.

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